sábado, 14 de marzo de 2009

CAMINO INFINITO

Es hora de cambiar. El camino aparece infinito, sin llegada, sin motivo ya.

Es cruzar a través de un mar que anochece, sin vistas, solo queda el atardecer, el ocaso, anunciando el fín, o tal vez el principio de un sinsentido.

Podía ser realmente infinito, el motivo, aunque solo uno, pero atado a una sangría de motivos, de excusas, de reproches. Solo queda el ocaso dibujando lo que fué, el día, y lo que llega, la noche.

Es hora de dejarlo, de abandonar al destino, dejarlo que fluya, que resurja si quiere, pero no en mi camino, no con mi ayuda, y si sale, seré ciego y mudo, seré como un ocaso en el infinito...dibujando el final, señalando el comienzo....de un día, una noche.

Es hora de dejar una razón convertida en sinsentido, un motivo anulado por una actitud, es hora de que olvide, la memoria, queda conmigo, para siempre, en el infinito...en mi camino.

No dejaré escrito esa memoria, la que pretendía, la que quería, la que me correspondía. Ya, es un sinsentido. Aunque quedarà, para siempre, en el infinito, en el mío...en mi camino.

Te quiero mi niña, hija, tesoro, princessa del meu cor, y por ello, por ello, lo que eres para mí, la memoria se perderà en el infinito, en el mío...en mi camino, solo en el mío.

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